La investigación en curso en torno al alcalde de Pueblo Nuevo, William Sanchez Cahuana, ha dado un giro significativo al establecerse que podría ser investigado formalmente por un presunto peculado doloso relacionado con el "robo" de casi 10 millones de soles de las arcas municipales. En su denuncia, el alcalde alegó que sufrió un hackeo informático; sin embargo, la evidencia sugiere que podría haber estado involucrado en la firma digital de transacciones desde dispositivos ajenos y en la entrega de su huella biométrica para operaciones que no contaban con el debido control institucional.
ANÁLISIS DE LA DENUNCIA DEL ALCALDE
A lo largo de su declaración, Sanchez Cahuana se presenta como una víctima en un esquema delictivo, afirmando que fue engañado y que su huella biométrica fue utilizada sin su conocimiento. No obstante, los detalles de la denuncia revelan una serie de contradicciones y aspectos que plantean serias dudas sobre su versión de los hechos. El alcalde menciona que el retiro de 6.9 millones de soles requería múltiples validaciones y la participación de varios funcionarios, lo que contradice la rapidez con la que se habrían realizado las transacciones. Además, un documento oficial posterior indica que el monto total retirado asciende a 11.3 millones de soles, generando confusión sobre la veracidad de sus afirmaciones.
Los regidores de la municipalidad han intentado, sin éxito, obtener información clara sobre la situación financiera y el estado del dinero, lo que ha llevado a cuestionar la transparencia del alcalde en un momento crítico. A pesar de sus declaraciones públicas sobre el bloqueo de las cuentas involucradas y la supuesta recuperación de los fondos, persiste la incertidumbre respecto a la real magnitud del desfalco, así como la posible implicación de otras entidades en este caso de corrupción que afecta al distrito de Pueblo Nuevo.
